viernes, 15 de diciembre de 2017

saga invicto

Es un despropósito en su propia concepción. Parte de una película con presupuesto protagonizada por Wesley Snipes. Un film de boxeo clásico pero en un entorno carcelario.Una película correcta, bien hecha y entretenida. El fenómeno surge a partir de invicto 2 cuándo alguna mente enferma creo la figura de Yuri Boyka que, en origen aparece como villano. Se transforma entonces en un telefilm basurero pero que resulta tremendamente hipnótico. El entorno pasa de ser una cárcel estadounidense donde se organiza una liguilla de boxeo legal, con sus árbitros y sus reglas a una cochambrosa y corrupta cárcel siberiana donde las mafias tienen montado todo un tinglado de apuestas ilegales. Hay que señalar, que a pesar de las condiciones climatológicas extremas todos los luchadores van absolutamente descamisados.  La figura de Yuri Boyka es el imán perfecto para convertirla en una saga de culto.
El personaje resulta tan atractivo que pasa a ser el protagonista absoluto de la saga. Yuri Boyka es en realidad, un ser espiritual y profundo al que nadie comprende. Parte de la base de que Dios le ha dado un don: ser el luchador más completo de todos los tiempos y el hecho de no aprovecharlo sería contrariar los designios divinos. Por eso se dedica a repartir mamporros a diestro y siniestro. Es algo que no se puede explicar. Hay que verlas. De hecho la primera, siendo la mejor con creces, parece difuminarse dentro del contexto de la saga. Boyka está interpretado por Scott Adkins el luchador más desaprovechado de todos los tiempos, pero de eso ya hablaremos en otra entrada. 

martes, 12 de diciembre de 2017

Diferencias entre el intérprete y la voz lírica

Visto que la ignorancia y el sentido común campan a sus anchas sobre todo por los medios, me he decidido a escribir esta entrada para aclarar dudas. Brevemente, Tu puedes llamarte Lola y cantar el <<Soy minero>> y el mensaje de la canción es el mismo que si te llamas Paco.  Una cosa es el narrador del poema o canción (voz lírica) y otra el sexo de la persona que recita o interpreta. En muchas canciones de Mecano por ejemplo, la voz lírica es la de un hombre y sin embargo son interpretadas por una mujer sin ningún problema. Ahora parece que si ambas voces no coinciden hay que cambiar la letra, y entonces se producen incongruencias, en algunos casos aberrantes por intentar igualar dos cosas que no tienen nada que ver. Un poema Lorca si está bien recitado tendrá la misma fuerza lo recite quien lo recite. Yo puedo decir  <<Y yo me la llevé al río / creyendo que era mozuela / pero tenía marido>> y da igual si soy una mujer el mensaje es el mismo. Si me da por cambiar la letra pues...<<y yo me lo llevé al río (hasta ahí tira que te vas)/ creyendo que era ¿mozuelo?(a la mierda la rima) / pero tenía ¿Marido? (lo acabo de hacer homosexual / bisexual) ¿Mujer? ( a la mierda la rima, la estrofa, el contexto y poema entero). Lo que quiero decir es que lo importante es mantener la esencia de lo que se quiere decir independientemente de quién lo transmita.

sábado, 9 de diciembre de 2017

El por qué de los nombres de mis personajes

Una de las cosas que más sorprende a la gente que ha leído mis novelas de fantasía épica son los nombres de los personajes <<tienes que cambiar los nombres>> me dijo uno de mis lectores cero ante el borrador de El Lector De Linajes. (Para el que no lo sepa un lector cero es la manera técnica de llamar al familiar o colega al que le das la tabarra para que les eche un ojo a tus manuscritos antes de publicarlos, aunque hay gente que lo hace en modo más profesional). Otros no fueron tan tajantes pero todos coincidieron en lo mismo: cuando lees una novela de género fantástico lo último que esperas es que los protagonistas se llamen Diego, Leonor o Rodrigo. Parece que por fuerza tengan que llevar nombres eslavos o similares. Eso está genial si tu novela está ambientada en Finlandia, pero si los topónimos de tu universo tienen nombres como Villaroya o Burgoluengo resulta absurdo que el protagonista se llame Güendal. (ojo he visto casos similares). Todo debe tener una coherencia interna. Sé que existen generadores de nombres para ese tipo de novelas como este pero , al menos en mi caso son los personajes los que deciden su nombre y ponerles un nombre inventado me parece privarlos de parte de su personalidad. Ya hablé de que tienen vida propia en esta entrada.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Generadores de personajes e historias

He descubierto que existen aplicaciones que se inventan las historias y los personajes por ti. Ahora entiendo muchas cosas. Entiendo que haya gente que tenga una cantidad de libros autopublicados más larga que los créditos de una película de ciencia ficción y entiendo que haya tanta basura colapsando las redes. Me he descargado una de esas aplicaciones (la más seria que he encontrado) y me parece genial para hacer el tonto un rato o para poner un ejercicio de redacción a los alumnos de un instituto. Pero cuando se trata de escribir una novela las cosas son mucho más complejas. En la aplicación te dan a escoger una serie de características y a partir de ahí te generan un personaje. Las opciones son sexo, época y nacionalidad. Pero se limitan a hombre/mujer, actual/antigua y latina/anglosajona lo que me parece tremendamente limitado. Además de que en el caso de las épocas la indefinición es total y el resutado suele dar personajes antiguos con actitudes actuales, al menos en las pruebas que yo he hecho. Eso sin contar con que si quieres ambientar tu novela por ejemplo en Japón te encuentras con que los asiáticos no existen. En el caso de las historias la cosa es todavía más limitada, solamente eliges el género literario y obviamente no están todos. No digo que si se usa con cabeza no sea útil para coger ideas pero esperar que te haga todo el trabajo es absurdo. Además de que pretender convertir una herramienta en tu forma de trabajo es hacer trampa y deja el arte de escribir a la altura del betún. Tal vez deberíamos plantearnos si queremos leer una buena novela o con cualquier cosa nos vale.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Soy una negada para las redes sociales

Alguien me ha convencido para que me haga instagram. Y yo voy y le hago caso. No acabo de entender por qué, supongo porque se trata de un ser querido.  Puedes ver imágenes bonitas. Ya está.Me parece útil para diseñadores y similares. ¿Qué voy a colgar yo? ¿fotos de mis libros? Sólo tengo cuatro. En menos de una semana se me acaban las opciones. Me ha pasado lo mismo que con facebook. Es muy interesante para seguir páginas temáticas, ya está. Los grupos suelen ser bastante decepcionantes sobre todo los de antiguos alumnos, al principio hace mucha ilusión pero luego acaban quedando en silencio...nadie tiene ya nada que ver con nadie. Me metí en un montón de grupos de escritores con la ingenua idea de que me serviría para cambiar impresiones y compartir experiencias, y al principio fue así, he de reconocer que encontré gente maja que me ayudó con mis dudas. El problema es que, con el paso del tiempo, prácticamente todos acabaron convirtiéndose en un "yo he venido aquí a hablar de mi libro" en el que todo el mundo colgaba publicidad que nadie leía. Desolador. Me borré de todos. En especial porque en algunos acabó por generarse incluso mal rollo. Sólo me he quedado en algún grupo temático dónde la gente cuelga fotos o enlaces de temas que me interesan. A veces me da rabia perder tanto tiempo intentando hacer funcionar algo que en realidad no funciona a no ser que cuelgues estupideces. Por mi experiencia cuanto más chorras o más cutre es lo que cuelgas, más éxito tiene. Es la involución en estado puro. He visitado páginas preciosas con un número escaso o limitado de visitas y seguidores mientras que las de tipo "tartazo en la cara" arrasan, aunque los vídeos se vean borrosos y estén desenfocados. Con el twiter ni lo he intentado, el sólo concepto me estresa. Va a ser que debería centrarme en escribir y dejar de hacer el idiota con algo que se me da fatal.

sábado, 28 de octubre de 2017

Apocalipsis zombi

Pocas cosas más patéticas que lo que se ve en la foto, y lo más preocupante es que no sólo se da en condiciones de <<seguridad>>. Lo mismo puede observarse al en el metro, caminando por la calle, cruzando esa misma calle o incluso conduciendo. La gente está empanada y a todos les parece normal. Es probable que los cuatro de la foto estén chateando entre ellos, pero en un mundo absurdo donde si no estás enganchado a una pantalla no eres nada, está imagen es de lo más habitual. La gente lleva una existencia vacía, llena de falsos amigos y e hipócritas <<me gusta>> retransmitiendo su insulsa existencia a tiempo real como si a alguien en realidad le importara si estás comprando pipas con tu churri o tomando el sol con tu prima. La gente a la que en realidad le importas no está pendiente del twitter, está pendiente de ti, y tiene ganas de pasar el rato contigo, no con un pusilánime zombificado que es incapaz de dedicarle diez minutos de su tiempo. Ah sí Quevedo levantara la cabeza...<<Érase un hombre a un terminal pegado>>