martes, 29 de marzo de 2011

Grandes misterios de la humanidad IX: la solidaridad cuanto más lejos, mejor

¿Por qué para ser solidario has de irte a tomar por saco? Cuanto más lejos más altruísta. Es preferible abandonar a tu familia y privarlos de tu compañía y de tu afecto mientras tu viajas al Amazonas, a la India, y porque no se puede a las colonias de Marte, a ser bueno, concienciado y solidario. Y luego te extraña que tus hijos te odien y en cambio, adoren al nuevo marido de su madre, que en realidad es su verdadero padre, que los lleva y los trae del colegio a casa, los arropa por la noche y les da un abrazo cuando tienen miedo. Pero tú eres una persona iluminada y superior y estás por encima de esas vanalidades. ¿No se te ha ocurrido pensar que tal vez deberías aplicarte el cuento y empezar por cuidar de los tuyos en vez de dejarlos tirados como una colilla? ¿Que si tus hijos están bien, tu pareja está bien, y el resto de tu familia, tus vecinos, tus compañeros de trabajo, tus amigos...ellos harán que sus allegados estén bien y éstos a su vez harán felices a los suyos y así sucesivamente hasta llegar a las zonas remotas del planeta. El camino es más lento y menos espectacular, pero es accesible a todos (lo siento no todos pueden pagar un avión hasta la India constantemente) y además ¿No se te ha ocurrido pensar que esas zonas remotas serían ahora mucho más felices si los de fuera no se hubieran metido por medio para imponer sus reglas?

miércoles, 23 de marzo de 2011

Grandes misterios de la humanidad VIII: gorediarios

¿Por qué los informativos son tan truculentos? ¿Por qué no se limitan a dar simplemente las noticias? En mi opinión hay tres tipos de noticias: buenas, malas y neutras. Para los directores de informativos sólo dos: deprimentes y sanguinarias. Y encima las dan a la hora de las comidas. Claro, porque no es suficiente trauma que te digan que hay una guerra en algún punto de África, no, lo suyo es que te lo ilustren enseñando cómo se destripan y se descuartizan unos a otros, así en directo, sin anestesia. Y, mientras, tú intentas tomarte una reconstituyente sopa, después de un agotador día de trabajo. Eso si tienes la suerte de tener uno. Además, si salen niños desorientados llorando y manchas de sangre o restos de vísceras desparramadas por el suelo, mucho mejor ¿Quieres dejar de una puñetera vez la cámara y darle un abrazo al pobre niño? Pero, no porque eso no es rigor informativo. Tienes razón. Eso es ser un desalmado. Felicidades. Has dejado morir a una criatura inocente y de paso has subido los índices de audiencia.

martes, 8 de marzo de 2011

Grandes misterios de la humanidad VII: telebasura

¿Por qué la programación de la tele es tan vulgar, soez, inconsistente y vociferante? ¿Es que nadie se da cuenta que los y sobre todo las supuestas periodistas, que no deben de serlo tanto cuando se pasan todo el tiempo repitiendo que lo son, en vez de dar una imagen profesional parece que se han escapado de un gallinero tercermundista? No respetan los turnos de palabra, ni la legislación sobre contaminación acústica, aumentan los decibelios al mismo ritmo que desciende la coherencia de sus palabras. Por ejemplo, no hace mucho, y de hecho nunca dejan de hacerlo, la tomaron con Belén Esteban ¿Por qué no la dejan en paz de una buena vez?  Si continúan así, acabará por darle un soponcio en directo. Si su marido le pone o le deja de poner los cuernos es asunto suyo y son ellos los que deben solucionarlo como mejor les parezca. Los debates multitudinarios al respecto sobran. Que si un desliz no tiene importancia, que si ella es muy chapada a la antigua, que si para ser moderno hay que ser un promiscuo. Resultado: la involución mental de la población. Se están transmitiendo unos valores deplorables. Ahora resulta que todo lo tradicional es malo y todo lo moderno es guay, sin contar que muchas de las ideas o actitudes que proclaman como modernas son más viejas que Matusalem, con lo que , encima demuestran una ignorancia aterradora. Sobre todo teniendo en cuenta lo periodistas y super mega titulados que, supuestamente, son. A mi modo de ver en ambos mundos hay cosas buenas y malas y deberíamos elegir lo  mejor de ambas. Pues no, ahora resulta que si te ofende que tu marido te engañe eres una antigua ¡Qué te pongan los cuernos a tí a ver qué tal te sienta! Que vale que no hay que convertirse en una monja de clausura (si no tienes vocación, se entiende) pero tampoco has de ir por ahí, acostándote con todo lo que se te pone por delante en pos de la modernidad. Pero lo que más me ofende de todo este asunto, es que  se tiraron semanas dándole vueltas a lo mismo, y bastante doloroso tuvo que ser para ella semejante asunto, como para que lo vayan televisando en vivo.  Y la otra, que si los invitados cobran o dejan de cobrar por ir a los platós. Resulta que aparte de algún invitado serio que se sienta a hablar de la presentación de una película o similar, se ha prodigado toda una serie de personajillos oportunistas que se están forrando a costa de haberse acostado, supuestamente, con tal o cual famoso. El problema no lo tienen ellos, lo tienen las cadenas y, en última instancia, los espectadores que les damos cuerda. Si yo me invento que me he acostado, pongamos con un futbolista, y me pagan una millonada por contarlo en la tele, más tonta seré si no salgo y me forro. Al menos eso piensa la audiencia. Aunque me parece deplorable que no les importe caer tan bajo como para quedar como un zorrón, perjudicar a un montón de gente y dar la tabarra en general, a cambio de dinero. Todo vuelve, señores y si yo me comporto como una trepa, otro vendrá que hará lo mismo o peor sin importarle, como no me importó a mí en su momento, llevarme por delante.

martes, 1 de marzo de 2011

Grandes misterios de la humanidad VI: ¡Cuánta incultura!

¿Por qué la gente que va de culta niega estar enganchada a los culebrones, alegando que ve teleseries, o afirma rotundamente que ve los documentales de la 2, cuando en realidad, los duerme? No pasa nada. Puedes ser doctor honoris causa y estar enganchado a << yo soy Betty la fea>> Somos humanos. Es comprensible que a veces uno tenga ganas de ver una idiotez en la tele para distraerse, o que después de comer le apetezca dormir una siesta mientras escucha de fondo como migran los salmones. Lo que no se aguanta es que la gente pretenda ser culturalmente correcta 24h al día. ¡Por Dios! Sería terriblemente aburrido. Me imagino su rutina diaria <<Buenos días Faustino ¿has observado que el trino de los pájaros parece ligeramente más agudo esta mañana, tal vez sea fruto de la incidencia de las gramíneas en su sistema vocal >> << Me alegro de que me lo comentes, Lucrecia, aunque me siento algo intrigado por la alegoría que ha tenido lugar en mi onírico descanso>>. Luego desayunan comentando cómo ha decrecido el índice de masa neuronal en los jóvenes, según algún estudio realizado en la universidad de Massachussets y se van al trabajo leyendo <<elogio de la locura>> en el tren. Comen con los compañeros de trabajo, comentando y analizando estrictamente lo acontecido durante la mañana y regresan a casa a ver películas de Bergman, o Pasolini, o ambos porque las películas normales no son lo suficientemente refinadas para su exclusivo intelecto, y se van a dormir comentando el último dato aparecido en la prensa especializada sobre la cría del atún rojo debido a la alta demanda japonesa. Y mueren durmiendo de un ataque de aburrimiento crónico.