jueves, 29 de diciembre de 2011

ODIO HABLAR CON LAS MÁQUINAS

Últimamente he tenido que hacer unas cuantas gestiones y la mayoría han sido hablando con máquinas. No sé por qué a las empresas e instituciones les parece más profesional poner un aparato que habla a golpes y repite sin cesar frases absurdas con acento metálico para atender las llamadas. Será más profesional pero a  mí me parece espantoso. Sobre todo cuando tu consulta o gestión no está contemplada en las opciones predeterminadas por el técnico de turno, o lo están pero con matices. Si al final vas a terminar hablando con el personal ¿Tanto les cuesta poner una persona que atienda las llamadas? Resulta mucho más humano y agradable e infinitamente más eficiente porque no tienes que repetir diecisiete veces el motivo de tu llamada a una máquina que no te entiende e interpreta tu voz de la forma más esperpéntica jamás interpretada. Si ya se ríen hasta en los anuncios que tu dices "problemas con el termo" y la otra interpreta "me siento enfermo" y te mandan una ambulancia para arreglarte el calentador. Esto es una exageración pero que te pasen de una opción a otra y te mareen durante un buen rato no lo es, y encima te hacen esperar con esas musiquillas desquiciantes ¿Quién narices las elige? Si han de poner algo que pongan música clásica o algo neutro, que algunos ya lo hacen y es el mal menor, pero cuando van de modernos dan miedo. En fin propongo encarecidamente que contraten a una recepcionista o un recepcionisto (de las aberraciones con el /la genero/a ya hablaremos otro día) para atender las llamadas que así crearán puestos de trabajo, que falta hacen, y mejorarán la atención a sus clientes o usuarios.

martes, 27 de diciembre de 2011

¿QUIEREN LAS TELEVISIONES UNA REVOLUCIÓN SOCIAL?

Definitivamente sí. Con la que está cayendo, recortes en sanidad y en educación, congelación de sueldos y pensiones y todo tipo de actitudes espartanas, para los pobres, por supuesto, y en la televisión no  hacen más que emitir pseudo ducumentales tipo "callejeros pijoteros" o "mujeres forradas" o "mira que pedazo de casa que tengo mientras tu malvives en un cuchitril en ruinas y cuidado que no te hagan un lanzamiento" En todos estos programas lo pobres millonarios se quejan de lo caro que resulta mantener su mega palacete/ cortijo y que no les alcanza con las subvenciones de varios millones de euros al año para pegarse la vida padre viajando por el mundo. ¡Pobrecillos! van a tener que vender su Ferrari para comprarse un Mercedes. ¡Qué lástima me dan! si no tienes para pagar tu yate lo vendes y vas en coche como todo el mundo y deja ya de llorar en la tele si no quieres que te pille un grupo de obreros y te parta las piernas, pedazo de cínico. Por otra parte los presentadores de los programas se nota que viven en su mundo de fantasía porque normalizan una serie de cosas que da susto al miedo. Por ejemplo: "Me sale muy caro el colegio de los niños". Pues llévalos a la pública que es gratis y déjate de esnobismos rancios. Que si todo el mundo los llevara a la pública en vez de andarnos con tanta tontería la educación andaría mejor que anda, que con la estupidez de "el colegio (público) del barrio no es suficientemente bueno para mi hijo, eso es de pobretones"  o "no lo llevo a la pública para que no se junte con la chusma" estamos creando un montón de guetos y desengáñense, la concertada esta igual o peor que la pública y encima hay que pagarla. El profe de LENGUA de la pública es un especialista en lengua que da SU lengua (sea la que fuere) mientras que en la concertada es profe de LENGUAS, las da todas y con suerte será especialista en una. Si vives en un barrio cuyo colegio "es para pobretones" es que tu tampoco serás muy rico y si todo el mundo lleva a su niño a la concertada acabará juntándose con la misma chusma pero en un colegio de pago. En sanidad más de lo mismo "yo no hago colas" "la sanidad pública es una porquería"... pero los de la supersanidad privada en cuanto tienes algo grave te mandan a la seguridad social porque claro, resulta muy caro mantener una UCI o realizar según que tipo de operaciones. Entonces soy un idiota si pago un pastón para que sólo me cubra cosas como ponerme una tirita y cuando realmente es necesario hacer uso del seguro médico resulta que tal o cual operación no la cubre y te derivan al hospital al que hubieras ido igualmente si pagar ni un duro. Cuando digo sin pagar es un decir porque ni la sanidad ni la educación en España son realmente gratis sino que se pagan con nuestros impuestos o sea, que si recurro al colegio de pago o al seguro médico estoy pagando en realidad dos colegios y dos servicios sanitarios o sea, que encima de tonto apaleado.

martes, 13 de diciembre de 2011

PUDIENDO Y NO

Las absurdas concesiones a los niñatos aneuronales que se vienen realizando últimamente en las películas acaba sistemáticamente con mi paciencia. No quiero citar a nadie para no herir sensibilidades pero me refiero a las películas que tienen todo para ser geniales y acaban siendo el bodrio más grande jamás filmado. Empecemos por los créditos ¿Para qué te sirve hacer unos créditos iniciales espectaculares si los vas a poner al final? Para dos cosas, que nadie los vea porque los empleados del cine aparecen con sus escobas y te echan y para que el formato resulte absurdo al tener al estructura PELÍCULA-CRÉDITOS INICIALES-CRÉDITOS FINALES. Esto es especialmente doloroso si cometes la estupidez de poner una escena final tras los créditos que ya nadie veía, pues imagínate si en vez de ver unos créditos tienes que ver dos seguidos. Pero claro a los niñatos no les gusta leer, que hay que aprender y eso cansa , por eso el resto tenemos que ver la película sin anestesia, sin unos créditos que te vayan poniendo en situación y te informen de quién ha trabajado o qué actores van a salir en la película. Otra genialidad: contratar como protagonista a un pazguato sin dotes interpretativas que a los doce años interpreta a un hombre fornido de vuelta de todo. Para dar empaque al conjunto lo pones al lado de un monstruo de la interpretación para que haga de secundario y ponga de manifiesto su falta de talento.  ¿No sería mejor poner al monstruo de la interpretación de protagonista y al pazguato de secundario para que vaya cogiendo tablas? No, porque ser buen actor lleva mucho trabajo y tiempo, sobre todo tiempo, y claro el niñato tiene catorce o quince años y una edad mental de cinco, y tiene que sentirse identificado con el protagonista que ha de ser un atontado como él. Del guión mejor no hablamos, porque da igual si lo escribe el primo tonto del portero o un ornagután, de hecho creo que en algunas ocasiones la opción del orangután sería  al menos más original. Eso si, si puede estar drogado o borracho o ambas cosas mucho mejor, porque la verdad es que hay cada historia que da susto al miedo y no precisamente porque la película sea de terror. Las protagonistas femeninas son lo peor. No se puede ser más tonta y más absurda. Siempre van divinas de la muerte aunque salgan de un bombardeo y si el pazguato tiene doce años ella tiene siete y dos hijos de veinte. Si la película es histórica les da el feminismo rancio y mal entendido y caen en el anacronismo salvaje. Y si la película está protagonizada sólo por mujeres es un coñazo infumable porque todas han de ser irremediablente desgraciadas y odiar a los hombres que son todos iguales y unos cerdos. Por último aclarar que a las películas de acción se les llama así porque pasan cosas, no como en algunas que se acaban y tú estás esperando a que empiecen. En fin sólo matizar que cuando hablo de niñatos no me refiero sólo a la edad, porque puedes ser una persona estupenda con trece años y un niñato con cincuenta. Me refiero a la actitud mental aborregada y de encefalograma plano que tanto abunda hoy en día. 

sábado, 10 de diciembre de 2011

ACTUALIZACIÓN DE LOS ENLACES

La opción de compra de mis libros a través de los enlaces de la página mis libros ya está disponible. 

jueves, 8 de diciembre de 2011

AMIGOS

Esta película le hace reflexionar a uno sobre los límites de la estupidez humana. Einstein ya dijo que no tenía, pero hay cosas que lo dejan meridianamente claro. Lo más triste es que las personas como los protagonistas de esta historia, no sólo existen sino que abundan. No hay más que ver la saturación de grandes hermanos, triunfitos y ex de... que orbitan cual satélites por los medios. ¿Que el último programa es de baile? Ahora todo el mundo ha nacido soñando ser bailarín, pero sin esforzarse mucho ¿eh? que cansa. A la que se enteran de las horas que entrena al día un bailarín profesional se les quitan las ganas de baile. ¿Se puede ser más idiota? Yo creo que sí, porque muchas veces la realidad supera la ficción.