Acerca de mí


Desde pequeña me gustó escribir, así que tuve la ingenua idea de que si me licenciaba en filología hispánica podría vivir de la escritura (inocente). Como casi todos los filólogos, acabé dando clases de lengua y literatura en varios institutos de secundaria, aunque continuaba escribiendo para calmar la inanición mental que me suponían los incongruentes temarios de la ESO. 

Mi primera novela LOS INDUCTIVOS surgíó de una absurda apuesta que hice y que por suerte al final no se llevó a término. Creo que mis amigas me dijeron que sí como la los locos cuando les propuse escribir sendos best-sellers para financiar nuestra propia editorial. La idea era escribir una novela rosa, pero no pude evitar reirme de los tópicos, aunque he de decir que los culebrones son muy útliles para documentar parodias. 
EL LECTOR DE LINAJES es una obra más seria, mejor documentada, y que me costó mucho más tiempo escribir, pero que también me hacía más ilusión, aunque tuve algunos problemas con ciertos personajes que después de configurados decidieron tener familia y me hicieron reconstruir varias veces la historia.
Mi tercera novela, LOS DEDUCTIVOS, es una vuelta a la parodia, porque muchas veces soy incapaz de escribir en serio, en especial en relación a ciertos temas sobre los que es mejor reír que llorar.